 Isa Blyth, una de las mujeres más viejas del mundo, confesó un secreto que extrañó a los locales. A sus 106 años de edad, jamás tuvo sexo ni fue besada. Según ella, se trata de una decisión de vida que, más allá de todo, surtió efecto. La anciana explicó que “estaba muy ocupada” para encontrar tiempo para una vida amorosa. Es por ello que jamás en su vida le dieron un beso y es virgen. Su sobrina, Sheena Campbell explicó “creo que nunca nadie trató de estar con ella. De todos modos, si lo intentaron nunca llegaron a ningún lado”. Además agregó que su tía “dice que nunca sintió la necesidad para enamorarse y que nunca ha tenido tiempo para un hombre”.
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