La génesis se gestó 1978, luego de varios intentos Louise Brown lloró en la sal de parto. Había nacido la primer bebé “probeta”. Louise nació Oldham, Inglaterra por cesárea.
"El nacimiento de Louise Brown significó claramente un antes y un después en términos de procreación humana.", expresó el especialista Claudio Chillik, director médico del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción, CEGyR, en 2003 a la La Nación
En 1986, nacieron los mellizos tucumanos Eliana Odette y Pablo Delaporte, los primeros argentinos nacidos a partir de esta técnica.
La inseminación tuvo lugar en el Centro de Estudios de Ginecología y Reproducción, donde el equipo de los doctores Roberto Nicholson, Nicolás Neuspiller, Santiago Brugo Olmedo y Roberto Cocco, logró "fabricar" in vitro seis embriones a partir de los óvulos y espermatozoides del matrimonio.
En la época en que los Delaporte resolvieron acceder a la inseminación in vitro, había un 15 % de probabilidad de éxito y la extracción de los óvulos duraba más de una hora porque se hacía vía quirúrgica.
Ahora, la eficacia es del 50 por ciento y los óvulos se extraen en 10 minutos con la ayuda de una ecografía transvaginal. Más aún: en 1993 se practicó el primer ICSI (inyección de espermatozoides dentro de un óvulo), lo que constituyó un avance extraordinario en la materia.
A Eliana Delaporte los médicos habían diagnosticado una obstrucción de las trompas de Falopio que imposibilitba que quedara embarazada y la hacía candidata a la fertilización in vitro. Lo curioso fue que en el mismo procedimiento de laparoscopia para extraerle los óvulos, los médicos lograron liberar las adherencias que obstruían las trompas y tres años más tarde, Eliana y Francisco fueron padres nuevamente, pero esta vez por medios naturales.
En el caso de John Brown, ferroviario británico, y Lesley Brown, que sufría una obstrucción en sus trompas de Falopio, pudieron hacerlo porque ganaron 800 libras esterlinas en la lotería.
Si grande, no fue ésa sin embargo la única suerte que tuvieron para poder engrendar a la pequeña Louise, la primera bebé de probeta de la historia: los médicos británicos Patrick Steptoe y Robert Edwards habían intentado 78 veces en vano el procedimiento
en otras mujeres, y fue justamente con los Brown que dio resultado.
Actualmente, Louise trabaja en una guardería como maestra jardinera y comparte su estrellato como primera bebé de probeta de la historia, con su hermana Natalie, nacida de la misma manera cuatro años más tarde, aunque con el título más modoso de la bebé de probeta número 40 de Gran Bretaña.
El inglés Alastair Macdonald, nacido en enero de 1979 se inscribe como el primer varón de probeta del mundo; en tanto que tres años y tres meses más tarde nacieron por primera vez gemelos in vitro, también en Inglaterra.
Los investigadores están tratando ahora de implantar con éxito en el útero un solo embrión, a efectos de evitar el embarazo múltiple, ya que éste es el argumento del que se valen las obras sociales para no cubrir tratamientos de fertilización en el país.
Esto determina que del 15 por ciento de las parejas en edad reproductiva que en la Argentina tiene problemas para tener hijos, sólo las más pudientes podrán tener chance de acceder a esta técnica, cuyo costo es de unos 4.000 dólares. Claro que la por entonces complicada técnica que desarrollaron los doctores Patrick Steptoe (fallecido) y Robert Edwards, denominada FIV, cambió mucho. Hoy en día se la considerada casi de rutina y suma en su haber más de un millón de bebes nacidos en el mundo. "Sólo en la Argentina se calcula que tenemos gracias a las técnicas asistidas unos 3500 bebes cada año, mientras que el primer parto local ocurrió en 1986, ocho años después que el de Louise", precisó, en esa oportunidad Chillik.
Con el avance en las investigaciones avanzan, se encontraron otros métodos de reproducción asistida. De hecho, para la fertilización in vitro, hoy en día es posible trabajar lo mismo con células reproductivas congeladas. En algunos países, entre ellos México, están autorizados los bancos de óvulos y/o de espermas.
Estas prácticas, son cuestionadas frecuentemente ética y legalmente. Las normas y regulaciones son distintas en cada país. Diversos grupos cuestionan el hecho de que las personas, al optar por estos métodos reproductivos, elijan no sólo el sexo del embrión sino las características físicas del donador de esperma (como el color del cabello, de los ojos, de la piel, su estatura, complexión e, incluso, el coeficiente intelectual), lo que les permite aproximarse a hacer un bebé a la medida de sus necesidades. La fecundación in vitro consiste en la extracción de los óvulos y fecundación de los mismos en el laboratorio, con la posterior colocación de los embriones resultantes dentro de la cavidad uterina
La mujer debe someterse a un tratamiento hormonal para estimular la ovulación. A continuación se realizará la extracción de los óvulos por vía vaginal (con sedación profunda). El varón recogerá una muestra de semen y entonces se efectuará en el laboratorio la fecundación de los óvulos. Pasadas unas 48 horas se realizará la transferencia intrauterina de los embriones. Si existen embriones sobrantes, se congelarán para otro ciclo si en este no se consigue gestación.
En el caso de John Brown, ferroviario británico, y Lesley Brown, que sufría una obstrucción en sus trompas de Falopio, pudieron hacerlo porque ganaron 800 libras esterlinas en la lotería.
Si grande, no fue ésa sin embargo la única suerte que tuvieron para poder engrendar a la pequeña Louise, la primera bebé de probeta de la historia: los médicos británicos Patrick Steptoe y Robert Edwards habían intentado 78 veces en vano el procedimiento
en otras mujeres, y fue justamente con los Brown que dio resultado.
Actualmente, Louise trabaja en una guardería como maestra jardinera y comparte su estrellato como primera bebé de probeta de la historia, con su hermana Natalie, nacida de la misma manera cuatro años más tarde, aunque con el título más modoso de la bebé de probeta número 40 de Gran Bretaña.
El inglés Alastair Macdonald, nacido en enero de 1979 se inscribe como el primer varón de probeta del mundo; en tanto que tres años y tres meses más tarde nacieron por primera vez gemelos in vitro, también en Inglaterra.